CARTELERA INFORMATIVA QUE COLABORA CON EL RESTABLECIMIENTO DE LA EFECTIVA VIGENCIA DE LA
CONSTITUCION DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA - ARTICULO 333
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TAL Y COMO HIZO SADAM HUSSEIN EN IRAK, QUE AL MUY MISERABLE NO LE IMPORTO EXTERMINAR A SU
PROPIO PUEBLO
CON UN VENENO LLAMADO PVC, EL TIRANO DE MIRAFLORES PRETENDE AHORA
HACER CASITAS PARA LOS POBRES EN VENEZUELA

De acuerdo a la organización ambiental "GREENPEACE", el PVC es un VENENO que destruye al hombre y al medio
ambiente. Producir este veneno y ofrecerlo como material de construcción para las casitas de las personas de menores
recursos es un crimen de Lesa Humanidad.


Domingo, 29 de Julio de 2007

Miami (Prensa RUEDALO).-
Por Elio Aponte, Presidente de ORVEX
Con información de la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN) y GREENPEACE España.


El Dictador Hugo Chávez Frías inauguró este viernes 27 de Julio de 2007 la primera empresa estatal socialista de construcción
de viviendas, la Corporación Petroquímica de Venezuela (Petrocasa), ubicada en Guacara, estado Carabobo.

El acto de inauguración se inició con el despeje de la cinta tricolor, ubicada a la entrada de la planta, por parte de quien se hace
llamar el Jefe de Estado.

Asimismo, el Tirano Hugo Chávez develó una placa en honor al nacimiento de Petrocasa, junto al titular del Ministerio del Poder
Popular para la Vivienda y Hábitat (Minvih), Ramón Carrizales, y el presidente de esta nueva empresa, Ramón Mendoza.

Se estima que esta primera planta de Petrocasa produzca 19 mil viviendas en el primer año, las cuales tendrán un costo de 30
millones de bolívares; 60 millones menos que las construidas con materiales tradicionales. Además el Gobierno Nacional
ofrecerá facilidades para su adquisición.

Esta compañía fabricará nuevos sistemas de vivienda que tiene como elemento primordial el policloruro de vinilo (PVC), un
producto petroquímico, con tecnología alemana, austriaca y brasileña.

Durante una Cadena Nacional de Radio y Televisión, que duró unas tres horas y media, el actual Usurpador e Ilegítimo
Presidente de Venezuela anunció el reciclaje del COKE y el AZUFRE que quede del procesamiento de los crudos pesados
(BASURA), con la idea de venderselo a los más pobres de Venezuela.

Estas acciones realizadas por este payaso tropical que se autoproclama como Primer Mandatario Nacional, van en linea con su
política de darle lo mejor de los recursos de los venezolanos a los gobiernos extranjeros que comparten su proyecto socialista,
dejando "el repele" o "el pelero" a los venezolanos que viven en Venezuela.

Dichas casas se instalarán en un lapso de cuatro a cinco días. Las paredes tienen aditivos resistentes a cualquier intemperie, a
los rayos ultravioleta y al fuego, y son totalmente seguras estructuralmente. No obstante, el material principal utilizado en las
mismas, el PVC, es un VENENO que destruye al hombre y al medio ambiente, segun se desprende de un informe emitido por la
organización "GREENPEACE" de España.

El informa indica que el PVC es un veneno medioambiental.

- Los productos de PVC son cócteles tóxicos.
- El PVC produce graves daños humanos y materiales durante los incendios.
- Los productos de PVC crean atmósferas enfermizas en las viviendas.
- Los residuos de PVC son una herencia tóxica para el futuro.
- La baja calidad del PVC hace que lo barato nos resulte en realidad bien caro.

El muy descarado Hugo Chávez pretende exterminar a su propio pueblo, tal y como hizo Sadam Hussein en Irak, pero en esta ocasión con
una mayor carga de perversión, ya que les hace creer a sus victimas que dichas casitas son para aliviar sus carencias habitacionales.

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A continuación transcribimos el reporte de GREENPEACE, el cual puede ser leido en el siguiente link:

http://www.greenpeace.org/espana/campaigns/t-xicos/pvc/construcci-n/construir-con-pvc-no-gracia


¿Construir con PVC? No, gracias.

Debemos rechazar los materiales de construcción fabricados con PVC: el PVC es un veneno medioambiental.


Producción: fábricas de dioxinas
El PVC se fabrica a partir de un residuo de la industria química: el cloro, un gas altamente tóxico que al combinarse con sustancias orgánicas
forma compuestos organoclorados.

Los productos organoclorados se caracterizan por ser muy estables en el medio ambiente y por provocar una amplia gama de efectos tóxicos
en los seres vivos, incluyendo daños a los sistemas inmunitario, reproductor, endocrino y nervioso y una gran variedad de cánceres. Estos
efectos se producen también en el ser humano.

Durante la producción de PVC se generan miles de toneladas de sustancias organocloradas tóxicas (cloruro de vinilo y dioxinas entre ellas)
que son vertidas a través de las emisiones atmosféricas, vertidos a los ríos y mares y en forma de residuos tóxicos, afectando gravemente a
la salud de los trabajadores y de las poblaciones cercanas y envenenando el medio ambiente.

Durante la fabricación de PVC se utilizan y transportan sustancias muy peligrosas, como el cloruro de vinilo, un producto intermedio
cancerígeno y muy explosivo, que en caso de accidente, de los trenes que los transportan o de los contenedores donde se almacenan,
pueden provocar verdaderas catástrofes.

Dependencia tóxica
El PVC es un plástico único no solo por contener cloro sino también por la cantidad y toxicidad de los aditivos que le son imprescindibles para
convertirse en productos de consumo. El PVC necesita estabilizantes, plastificadores, biocidas, pirorretardantes, rellenantes..., que contienen
metales pesados (bario, estaño, plomo, cadmio, zinc), ftalatos o compuestos orgánicos extremadamente tóxicos.

Estos aditivos se liberan de los productos de PVC durante su uso, contaminando los productos que contienen o el medio en el que están, y
una vez convertidos en residuos, al depositarse en vertederos o al quemarse en incineradoras.

Así, el DEHP, un plastificante tóxico presente en los suelos o tapicerías de PVC, se libera a la atmósfera de las habitaciones, pudiendo afectar
gravemente a la salud de sus inquilinos.

El pvc y los incendios
Uno de los mayores riesgos ligados a la utilización de PVC, como material de construcción, es su comportamiento durante los incendios.
Antes incluso de que aparezcan llamas, los productos de PVC (suelos, papeles pintados, marcos de ventanas, cables, persianas, manteles...
etc.) emiten humos de ácido clorhídrico y sustancias organocloradas muy peligrosas, como las dioxinas.

El ácido clorhídrico es un gas muy corrosivo que provoca graves daños en el sistema respiratorio de las personas que entran en contacto
con estos humos y que produce además enormes daños materiales al corroer los sistemas y aparatos eléctricos, e incluso las armaduras de
pilares o vigas de hormigón.

La emisión de metales pesados, ftalatos, benceno y compuestos organoclorados tóxicos cuando se quema el PVC, es un riesgo añadido, que
ha llevado a que, en países como Alemania, sea obligatorio llevar a cabo medidas especiales de limpieza de las zonas afectadas.

Los graves daños materiales y humanos producidos por las emisiones del PVC durante incendios han llevado a su restricción como material
de construcción en hospitales, colegios, torres de comunicación, bancos o instalaciones militares en otros países europeos.

Edificios enfermos y PVC
La presencia de una gran cantidad de productos sintéticos en las construcciones, que desprenden al medio un auténtico cóctel de sustancias
químicas, muchas de ellas tóxicas, ha dado lugar a lo que se conocen como edificios enfermos. Aunque algunas personas son más sensibles
a la exposición continuada a estas sustancias, todos nos vemos afectados.

Los productos de PVC, cuyo uso se ha generalizado en las viviendas y oficinas modernas, también emiten al entorno compuestos químicos
tóxicos, que colaboran a mantener un entorno enfermo.

Los productos de PVC "blandos", como suelos, tapicerías, cortinas, papeles pintados... liberan importantes cantidades del plastificante tóxico
DEHP.

Otras sustancias, detectadas en las atmósferas afectadas por emisiones procedentes de los productos de PVC, son hidrocarburos alifáticos
de cadena corta, hidrocarburos aromáticos (benceno, tolueno, xileno) y sustancias organocloradas, muchas de ellas tóxicas. Además, la
presencia de PVC en los materiales de las habitaciones reduce la circulación de la humedad atmosférica, creando un ambiente seco y
desagradable.

Residuos
Una vez finalizada su vida útil, los productos de PVC se depositan en vertederos o se queman en incineradoras de residuos sólidos urbanos
(R.S.U.) ya que en España, aunque no en otros países, estos residuos se consideran asimilables a urbanos, a pesar de que su contenido en
cloro y aditivos tóxicos los convierten en auténticos residuos tóxicos.

Cuando los residuos de PVC se queman en incineradoras, se genera y emite a la atmósfera ácido clorhídrico y una amplia variedad de
sustancias organocloradas tóxicas, entre ellas dioxinas. De hecho, varios estudios científicos han relacionado la formación de elevadas
concentraciones de dioxinas de estas incineradoras con la presencia de PVC en los residuos.

Los aditivos que contienen los productos de PVC también se liberan durante la incineración. Los materiales de construcción rígidos, como
tuberías o perfiles de ventanas y persianas presentan elevadas concentraciones de bario y cadmio. Las emisiones de cadmio de las
incineradoras son especialmente preocupantes ya que este metal, además de ser muy tóxico, tiene una gran movilidad en el medio ambiente
y se acumula fácilmente en los alimentos.

Cuando los residuos de materiales de construcción de PVC se depositan en vertederos también presentan numerosos problemas. Si el
vertedero está ardiendo, lo que es una práctica habitual en los municipios españoles, se emitirán al entorno las mismas sustancias tóxicas
que se forman durante la incineración. Cuando se entierran con otros residuos urbanos, las sustancias plastificantes y los metales pesados
se liberan, debido a que las fermentaciones que tienen lugar disuelven poco a poco estas sustancias, que acaban contaminando el subsuelo
y las aguas subterráneas.

Los residuos de PVC no se reciclan. En primer lugar porque no es rentable hacerlo para los fabricantes de PVC, al ser las resinas y los
productos reciclados más caros que el plástico virgen. En segundo lugar, los residuos de PVC en realidad no se reciclan, sino que se
transforman en otros productos de calidad aún inferior (postes, macetas... etc.) y sin valor en el mercado. La presencia de esa gran variedad
de aditivos tóxicos restringe los productos que pueden ser fabricados con el material reciclado. No se trata por tanto de un reciclaje, sino de
un BAJOciclaje que, en realidad, sirve para retrasar el vertido inevitable de estos productos en vertederos o incineradoras.

El reciclaje del PVC no es, por tanto, más que un argumento de venta de la industria del cloro para lavar la imagen de un producto
ecológicamente inaceptable.

Los arquitectos de la ciudad de Berlín que han decidido eliminar el PVC de sus construcciones aseguran: "no queremos enfrentarnos en el
futuro al mismo problema que hemos tenido con el amianto. No queremos llenar nuestros edificios de residuos tóxicos".

Pvc: lo barato resulta caro
La enorme utilización actual del PVC como material de construcción se debe en gran medida a su bajo coste. Estos precios no incluyen los
costes de la degradación ambiental generada por el PVC, que pagamos todos los ciudadanos en lugar de los responsables de contaminar, y
que colocan a los productores de materiales alternativos más naturales en una situación competitiva desfavorable.

Aunque el PVC pueda resultar, en el momento de su adquisición, más barato que las alternativas más ecológicas, en realidad, debido a las
peores prestaciones de muchos de estos productos, lo barato nos puede resultar muy caro.

Este es el caso de las tuberías de PVC para conducir aguas residuales, cuyo precio es un 20% o 30% inferior al de otros materiales
alternativos, como hierro galvanizado, cerámica o polietileno. Sin embargo, en trabajos subterráneos, el coste del material de la tubería tiene
poca importancia en comparación con el coste total de los trabajos de instalación (excavación, extensión de conductos, relleno, fortificación) y
una sola avería, en caso de utilizarse PVC, supone costes totales muchísimo más elevados. El PVC es mucho más susceptible a sufrir roturas
que el resto de materiales alternativos y de hecho, su vida media real es de 10 a 15 años frente a los más de 100 años de duración,
comprobada, que tienen materiales alternativos tradicionales.

Esto ocurre también con los perfiles de persianas y ventanas, que a pesar de que sus fabricantes aseguran una vida media de 50 años, al no
ser reparables y estar sometidos a unas condiciones climáticas desfavorables en España, se acaban rompiendo mucho antes de lo esperado.



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y Jamás seremos
como el Ché
con Legitima
Defensa
Así nos quieran
Callar
Cualquier Persona
Sociedad Civil
Seremos Libres
HUGUITO EN
SABANETA


+
y Resistencia
Civil


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