CARTELERA INFORMATIVA QUE COLABORA CON EL RESTABLECIMIENTO DE LA EFECTIVA VIGENCIA DE LA
CONSTITUCION DE LA REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA - ARTICULO 333
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POLITICA PARA TODOS
ABAJO EL CONTINUISMO:
HAY QUE SACARLE LAS AGALLAS A CHAVEZ
DE UNA VEZ POR TODAS

Artículo HAY QUE SACARLE LAS AGALLAS escrito por JESÚS PETIT DA COSTA,  publicado en el Semanario LA
RAZÓN que circula los domingos en  Caracas y los lunes en la provincia, cuya lectura recomendamos.
Agradecemos su lectura y difusión.


En el Diccionario de Historia de Venezuela leemos: “Se entiende por “continuismo”, en el lenguaje político venezolano, la
aspiración a continuar o la efectiva continuación en el poder de un individuo, bien sea directamente o por personas interpuestas,
violando la Constitución y las leyes o utilizando medios fraudulentos para modificarlas. Por lo general, la palabra continuismo
expresa la actitud de no permitir la alternabilidad en el desempeño de un cargo, cerrando el paso a otros que aspiran alcanzar
determinada posición.”

El “continuismo” es en verdad una enfermedad caracterizada por el recrecimiento desmedido de las agallas del gobernante, a
causa de una infección de grandeza que se le sube al cerebro. No se conoce hasta ahora otra cura que sacarle las agallas al
enfermo, porque es de verdad un enfermo. De acuerdo con la medicina tradicional venezolana esta operación consiste en
echarlo del poder, así exactamente como queda dicho: echarlo, después de lo cual, ya sin agallas, recupera el sentido de la
realidad y, viéndose reducido a su minúscula condición humana, sale huyendo. Cuando no se le practica la operación, el enfermo
desgracia el país haciéndole insoportable la vida a sus desdichados habitantes. Para confirmarlo nos proponemos hacer la
historia médica de esta anomalía patológica, que en fase aguda padece Su Majestad Imperial, exponiendo sus antecedentes en
un serial sobre los que han sufrido esta enfermedad recurrente y cómo han terminado. Lo comenzaremos la semana entrante.

La monarquía bufa y las generaciones frustradas

El recrecimiento de las agallas de los gobernantes, que parece tener una relación extraña con poner las posaderas en la silla de
mando, ha impedido que tengamos en verdad una República, vale decir un país serio y respetable. Realmente nos hemos
exhibido ante el mundo como una parodia de monarquía. Por el “continuismo” hemos dado la triste y ridícula imagen de un reino
bufo, tomado por asalto por una sucesión de megalómanos. Es como una maldición que venimos arrastrando desde la
independencia, como una venganza satánica del Rey de España quien se nos reproduce en reyezuelos zafios de opereta,
hinchados con la pretensión de mandar hasta la muerte por creerse predestinados e insustituibles, haciéndole sufrir al país la
inmensa desgracia  de los desvaríos  causados por su alienación.

Desde luego, la monarquía bufa se reviste de constitucionalidad. Ya que su poder no viene de Dios, aunque a veces lo dejan
entender, ni de los derechos dinásticos, aunque a veces se presentan como herederos de Bolívar, los reyezuelos usan la
Constitución para legitimar su perpetuación en el poder. Por eso todas las Constituciones, excepto la de 1811, han nacido con el
pecado original de servir de hoja de parra para tapar la ambición más primitiva que se esconde detrás de la reelección. Ninguna
ha consagrado la no-reelección absoluta, para impedir la constante funesta del caudillismo, militar o civil, y hacer efectiva la
alternancia en el ejercicio del poder dándole oportunidad al relevo generacional. Por este motivo Venezuela ha sido, durante toda
su historia, un país de generaciones frustradas, formadas por legiones de hombres y mujeres muy preparados que jamás tuvieron
oportunidad de gobernar por culpa del agalludo de turno que les tocó.

La cura definitiva con la no-reelección absoluta

No ha aparecido todavía en Venezuela el jefe político que, estando en el poder, tenga el patriotismo, el desprendimiento y la
grandeza de espíritu de proponer la no-reelección absoluta y anuncie su retiro definitivo de la política al terminar el único período
para el cual haya sido electo, con la finalidad de dar paso a las generaciones de relevo. Cuando aparezca habrá que erigirle una
estatua en el Avila, que se vea desde los cuatro puntos cardinales.

El “continuismo” en el poder ha sido la pretensión de todos los jefes o caudillos, militares y civiles, generando conflictos sociales y
políticos, con divisiones internas y crispación general, lo que desemboca forzosamente en la ruptura del orden constitucional
(guerra civil, golpe de estado, rebelión popular o revolución).

Ha llegado el momento de levantar de nuevo la antigua consigna de los alzados en las guerras civiles: ABAJO EL
CONTINUISMO, y con ella por delante impedir, a toda costa, la reforma de la Constitución que tiene por finalidad la reelección
ilimitada de Su Majestad Imperial. Y luego, aprendida la lección por todo esto que estamos viviendo, comenzar la nueva etapa
histórica consagrando para siempre la NO-REELECCIÓN ABSOLUTA.

Prometemos solemnemente hacerla aprobar si llegásemos tener alguna influencia en los acontecimientos por venir.
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+
y Jamás seremos
como el Ché
con Legitima
Defensa
Así nos quieran
Callar
Cualquier Persona
Sociedad Civil
Seremos Libres
HUGUITO EN
SABANETA


+
y Resistencia
Civil


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